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Antioxidantes: qué son, dónde los encontramos y para qué sirven

Publicado en Oct 14, 2020
Escrito por Pfizer Medical Team
Antioxidantes

El estilo de vida actual puede promover hábitos alimenticios inadecuados, como el consumo de alimentos de baja calidad nutricional y capacidad antioxidante. Esto ha provocado graves problemas de salud en nuestra sociedad, como la obesidad y diversas enfermedades crónico-degenerativas como consecuencia del estrés oxidativo en las células. El cáncer, la diabetes mellitus y las enfermedades cardiovasculares, entre otras, son las principales causas de muerte en la población mexicana.

Existen moléculas llamadas radicales libres que se producen normalmente en las células y juegan un papel importante en la batalla contra infecciones por bacterias y virus. La concentración de estos normalmente es regulada por los sistemas internos. El problema inicia cuando los radicales libres provienen de fuentes externas, como en el consumo de alimentos con alto contenido grasoso (hamburguesas o aderezos), o alimentos procesados (embutidos, fritos o asados) o con conservadores. También por el consumo excesivo de alcohol.

Este aumento en la concentración de radicales libres provoca un desbalance en la velocidad de formación y neutralización por el organismo, dando lugar a un fenómeno conocido como estrés oxidativo, capaz de producir daños celulares si no se regula. Tal deterioro celular puede ser responsable de diversas enfermedades crónico degenerativas.

Con una adecuada alimentación el ser humano puede influir determinantemente en su salud, capacidad de rendimiento y esperanza de vida. Como todo ser vivo, necesita materiales con los cuales pueda construir o reparar su organismo y obtener energía para hacerlo funcionar.

Para que una alimentación pueda ser considerada sana, debe ser suficiente, completa, equilibrada e inocua (SCEI). Se considera suficiente la alimentación que proporciona las cantidades óptimas de energía y los nutrientes necesarios para vivir; es decir, proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, minerales y agua, así como la cantidad de fibra dietética necesaria para una correcta función intestinal.

Un antioxidante dietético es una sustancia que forma parte de los alimentos de consumo cotidiano, entre los más importantes están la vitamina C, los carotenoides, la vitamina E y los flavonoides.

La vitamina E ayuda a mantener la integridad y retardar el envejecimiento de las células. Podemos encontrarla en alimentos como el aceite de girasol, germen de trigo, avellanas, almendras, coco, aceite de soya, aceite de oliva, cacahuates y nueces.

La vitamina C, o ácido ascórbico, aumenta la función inmunitaria y protege a las células de mutaciones estructurales. Podemos encontrarla en estado natural en alimentos como kiwi, guayaba, perejil, col de Bruselas, limón, espinaca, fresas y naranjas.

Los betacarotenos, o provitamina A, protegen la información genética contenida en las células y detienen el deterioro de los tejidos. Están presentes en algunos alimentos como la zanahoria, espinaca cocida, mantequilla, atún, queso y huevo.

Los flavonoides reducen el riesgo de padecimientos crónicos, además contribuyen inhibiendo la formación de células cancerígenas. Las principales fuentes de flavonoides son el ajo, brócoli, tomate, cacao, arándanos, soya, manzana, zanahoria, col de Bruselas, col rizada, cebolla, coliflor, remolacha roja, zarzamora, uva, semillas, flores, vino y tés verde y negro.

Una adecuada alimentación es por excelencia la mejor medicina preventiva. Una buena nutrición evita carencias y excesos, así como la acumulación de sustancias tóxicas en el organismo. Para evitar y controlar el desarrollo de enfermedades crónicas, se recomienda aumentar la ingesta de antioxidantes de origen natural, consumiendo más frutas y verduras.

Consulte a su médico.
GCMA: PP-MCM-MEX-1512

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