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Enfermedad celiaca y dieta sin gluten

Publicado en Oct 14, 2020
Escrito por Pfizer Medical Team
Enfermedad

La  enfermedad  celiaca,  o  esprúe  celiaco,  es  una  enfermedad  caracterizada  por inflamación frecuente y parálisis de una capa interna del intestino delgado, ambas causadas por la exposición al gluten cuando existe una predisposición genética.

El gluten es un componente proteico del trigo, la cebada y el centeno. La exposición a esta sustancia desencadena una reacción inflamatoria contra las vellosidades del intestino lo que causa que estas se aplanen y por lo tanto se reduce su capacidad de absorción de nutrientes.

La enfermedad celiaca se caracteriza por cuatro factores importantes:

  1. Malabsorción  de  nutrientes  tras  la  ingestión  de  gluten  de  trigo  o  proteínas procedentes del centeno y la cebada.
  2. Mejoría rápida  de los síntomas al retirar el gluten de la dieta.
  3. Recaída cuando se ingiere de nuevo el gluten.
  4. Al ver la capa interna del intestino con un microscopio, se observa reducción del tamaño de las vellosidades que lo cubren.

La magnitud del daño del intestino es variable y se relaciona con la gravedad de los síntomas. Las personas con aplanamiento grave de las vellosidades, que afecta a todo el intestino delgado, suelen estar desnutridos con malabsorción severa.

El  diagnóstico  se  debe  establecer por  un médico,  quien  determina  el manejo,  sin embargo, un punto clave es mantener una dieta libre de gluten.

Los alimentos que pueden tener varios componentes con gluten y, por lo tanto, el médico  puede  indicar  que  se  eviten son:  fibra,  harina,  sémola,  almidón,  harina enriquecida,  fécula,  amiláceos,  espesantes,  almidón  de  trigo,  malta,  proteína enriquecida,  hidrolizados,  levadura,  emulsificantes,  proteína  vegetal,  cereales, extracto de malta y glutamato monosódico.

Algunos  de  los  alimentos  restringidos,  por  contener  gluten, son: pan, harinas  de trigo, centeno o cebada o cualquier alimento rebozado con dichas harinas; bollos, pasteles, tartas, galletas, bizcochos, buñuelos y productos de pastelería. También variaciones de la pasta como el espagueti, fideos, macarrones, tallarines y sopas. Sémola  de  trigo, empanizados,   capeados y  amaranto;  malteadas  y  helados; mayonesa  light; flanes  y  natillas  de sobre  o  preparadas.  Entre  las  infusiones  y bebidas,  aquellas preparadas  con cereales:  malta,  agua  de  cebada,  cerveza  y whisky.  Por  último,  alimentos preparados  o manufacturados cuyo comerciante no haya especificado que están libres de gluten.

Entre  los  alimentos  permitidos  están:  leche  y  sus  derivados  (requesón,  nata, mantequilla, quesos, crema y yogurt natural); carne (pescado, mariscos, atún, pollo, pavo,  puerco,  hígado,  etc.).  Frutas  y  verduras  frescas  o  secas  o  jugos  de  fruta naturales; flanes y natillas caseras. Arroz, maíz, tapioca, papa, tortillas de maíz  y maicena. Soya y sus productos derivados. Frijoles, lentejas, garbanzos, alubias y habas.  Azúcar  y  miel  de  maíz.  Aceites,  margarina,  manteca  de  cerdo,  tocino  y cecina.  Aceitunas  y  aguacate.  Sal,  vinagre  de  manzana,  pimienta  y  condimentos naturales.  Asimismo, harinas de arroz, de maíz o de papa, sémola de maíz, rosetas de arroz, budín y cereales de arroz.

Es  indispensable  recibir  atención  multidisciplinaria.  La  Asociación  Americana  de Nutrición y Dietética recomienda que la dieta sea dirigida y vigilada por un nutriólogo certificado,  quien  deberá  coordinar  el  cuidado  nutricional  junto  con  el  resto  del equipo  de  profesionales  de  la  salud. La  evaluación  periódica  tiene  como  objetivo revisar los planes de alimentación y dar recomendaciones que eviten la exposición inadvertida al gluten.

Consulte a su médico.
GCMA: PP-MCM-MEX-1513

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