Escuche... puede ser una infección de oído

Publicado en Feb 28, 2018
Revisado médicamente por Alison Mitzner, MD

¿Cuál cree que es el motivo más frecuente por el que los padres llevan al médico a sus hijos? Si respondió tos o dolor de garganta, está equivocado. La respuesta es infección en el oído, habitualmente localizada en la parte media del oído. Aproximadamente el 75% de los niños tendrán al menos una infección de oído (otitis) antes de cumplir los 3 años. Sorprendente, ¿verdad?

Si bien las infecciones de oído son bastante frecuentes, particularmente en niños, hay cosas que puede hacer para reducir el riesgo de su hijo. Siga leyendo a continuación cuáles son las causas de las infecciones de oído, cómo detectarlas y qué hacer para reducir el riesgo.

¿Cuáles son las causas?

Una infección de oído es causada frecuentemente por bacterias y suele ocurrir tras otra enfermedad, como un resfrío, dolor de garganta o infección respiratoria. Las membranas mucosas se inflaman y causan acumulación de líquido detrás de la membrana del tímpano. También hay inflamación e hinchazón de la parte media del oído.

Ear diagram

Con frecuencia el resultado final es dolor de oído, fiebre y audición sorda o dificultosa de duración breve debido a todo el líquido infectado detrás de la membrana del tímpano.

Los niños tienen más probabilidades que los adultos de contraer una infección de oído porque:

  • El tamaño y la forma de los conductos que conectan la parte superior de la garganta con el oído medio (llamados trompas de Eustaquio) es más corto y en menos ángulo, causando que el líquido no drene bien.
  • El sistema inmunitario es menos maduro.

¿Cuáles son los diferentes tipos de infecciones de oído?

El tipo más frecuente de infección de oído se llama otitis media aguda (OMA). Como mencionamos antes, suele causar dolor y fiebre. Otros tipos:

  • Otitis media exudativa (OME). Ocurre cuando el líquido queda detrás de la membrana del tímpano incluso después de pasada la infección aguda. El niño podría no tener síntomas pero el médico puede ver el líquido al mirar dentro del oído con un otoscopio (instrumento que se usa para examinar el oído).
  • Otitis media crónica exudativa (OMCE). Ocurre cuando el líquido queda atrapado mucho tiempo o sigue formándose. La OMCE puede tal vez afectar a la audición o dificultar la lucha contra infecciones nuevas.

¿Cómo puede saber si su hijo tiene una infección de oído?

Si su hijo es demasiado pequeño para decirle que está dolorido, busque estos signos que pueden señalar una infección de oído:

  • Tironea o jala la oreja
  • Está irritable o llora
  • Tiene dificultad para dormir, oír o mantener el equilibrio
  • Tiene fiebre (principalmente los lactantes y niños pequeños)
  • El oído supura

¿Cuáles son los tratamientos?

No todos los dolores de oído son a causa de una infección. Puede ser congestión por un dolor de garganta o dolor de muelas, por ejemplo. Es importante visitar al médico para determinar la causa del dolor de oído. Si se diagnostica una infección de oído, no todas las infecciones necesitan tratamiento con antibióticos. Muchas desaparecen solas y los antibióticos no ayudan si es un virus. Dependiendo de la edad de su hijo y la intensidad de la infección, el médico podrá esperar un par de días antes de iniciar el tratamiento con antibióticos para ver si la infección se va sola. Muchos niños se sienten mejor después de recibir medicamentos para la fiebre y el dolor durante un par de días.

Si el médico le receta un antibiótico, asegúrese de dárselo a su hijo durante todo el tiempo que se lo hayan recetado, incluso si nota una mejoría antes de finalizar. Esto ayudará a asegurar que la infección ha desaparecido completamente. Cuando no se toma según las indicaciones, las bacterias tendrán más oportunidad de comenzar a crecer nuevamente y será más difícil tratar la infección. Esto podría causar resistencia al antibiótico, en que las bacterias dejan de responder al tratamiento.

¿Qué puede hacer para disminuir el riesgo de que su hijo contraiga una infección de oído?

Algunos consejos para ayudar a reducir el riesgo de infecciones de oído en su hijo:

  • Administre todas las vacunas recomendadas, incluidas la antigripal y la antineumocócica. Las investigaciones demuestran que los niños vacunados tienen menos infecciones de oído que los niños no vacunados.
  • Alimente a su hijo recién nacido con leche materna durante al menos 6 meses, si es posible. Los anticuerpos de la leche de la madre ayudan a proteger de las infecciones de oído.
  • No dé el biberón a su hijo cuando esté acostado.
  • Limite el uso del chupete.
  • Evite la exposición al humo ambiental de tabaco.
  • Lave con frecuencia las manos de su hijo (y las suyas) para ayudar a reducir el riesgo de resfriarse.
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